Dios volvió nuevamente al río y saco un hacha de fierro y madera y de nuevo preguntó: Es está tu hacha?
Sí respondió ella, ésa es ...
Dios estaba tan contento con la sinceridad de la mujer que la mando de vuelta a su casa, regalándole las otras dos hachas, la de oro y la de plata..........
Otro día, la mujer y su amado esposo estaban paseando por los campos, cuando él tropezó y cayó al río. La infeliz mujer, que no sabía nadar, se puso a suplicar a Dios,
Él apareció y le preguntó: Mujer, otra vez tú, ¿por qué estas llorando?
La mujer respondió que su esposo había caído al río y se había ahogado.
Inmediatamente, Dios se tiro de cabeza al río, saco de las mechas a Brad Pitt y le preguntó a la mujer: Es este tú esposo?
Sí, si, si asintió la Mujer.
Entonces Dios se enfureció: Eres una mujer mentirosa, exclamó!!!
Pero rápidamente la mujer le explicó:
Dios, usted perdone, pero fue un malentendido.
Si yo hubiese dicho que "no", entonces Ud. me habría traído a Mel Gibson del río y si le hubiera vuelto a decir que tampoco era él, Ud. me habría traído a mi marido, y cuando dijera que sí, Ud. me mandaría para mí casa con los tres hombres.
Más Yo soy una humilde mujer y no podría cometer TRIGAMIA....
Por eso es que le dije sí al primero de ellos....
Dios halló justo el comentario de la mujer y la perdonó.
MORALEJA
"Las mujeres mienten tan bien que hasta Dios les cree".